26 de diciembre de 2009

Resolución N°1 para el 2010: promover el veganismo como línea moral de base






Empecemos el 2010 por el correcto camino de promover el veganismo como línea moral de base. El veganismo no es, como algunos bienestaristas sugieren, lo “más” que podemos hacer; es lo menos que podemos hacer, si tomamos en serio los intereses de los animales. Si consideramos a los no humanos como personas morales, entonces no podemos justificar comerlos, vestirnos con ellos, o usarlos.

Estoy cansado de todas esas palabras, tales como “veggie,” “veg,” “flexible,” etc. Esas palabras, o significan sugerir que el vegetarianismo es una posición moral coherente, – lo cual no lo es porque no hay distinción moral importante entre la carne y los otros productos animales –, o tratan de evitar el uso del término “vegano” por miedo a ser llamados “absolutistas” o “puristas” por los que atacan al veganismo.

Basta de ataques al veganismo




El especismo sucede cuando acordamos un peso diferente a intereses similares, sobre la base de la diferencia de especies.

Un ejemplo de especismo es el ataque al veganismo. Todos concordamos que la esclavitud humana —incluso la “humanitaria”— es moralmente injustificable. Pero la esclavitud animal –incluso si es “humanitaria”– es defendida por algunos de los llamados defensores de animales que caracterizan al veganismo como “absolutista” o “purista” o “fundamentalista.” Esto es especismo. Los animales no humanos tienen interés en no ser tratados como recursos humanos tanto como los humanos tienen interés en no ser tratados como recursos para otros humanos.

Soy absolutista acerca de la esclavitud humana. La esclavitud humana —incluso la “humanitaria”— no es moralmente justificable.

Soy absolutista acerca de los derechos humanos fundamentales. La tortura, la violación, el acoso a los niños,... –aun que sean “humanitarios”– no son moralmente justificables.

Soy absolutista acerca del racismo, el sexismo y el heterosexismo: pienso que todas estas formas de discriminación son inaceptables y que no deberíamos promover versiones “humanitarias” de discriminación.

Soy absolutista acerca de la explotación animal, la cual no puede ser justificada incluso si es “humanitaria” —lo cual no lo es en ningún caso por la condición de propiedad de los animales.

Ser vegano no es ser “absolutista” en ningún sentido que sea diferente a ser un “absolutista” con respecto a los derechos fundamentales de los humanos.

Sostener otra cosa —involucrarse en el ataque al veganismo— es meramente un ejemplo de especismo.



24 de octubre de 2009

Algunos Pensamientos Respecto Del Enfoque Abolicionista






Aquí hay algunas ideas simples que conforman el enfoque y la filosofía abolicionista. Pueden ser útiles para ustedes, tanto en su propia reflexión acerca de las cosas como cuando discutan con otras personas:

1. El especismo es moralmente objetable porque, al igual que el racismo, el sexismo y el heterosexismo, vincula la personidad con un criterio irrelevante.

Explicación: No objetamos el especismo en el vacío. Lo rechazamos porque es como otra forma de discriminación. Lo que tienen en común todas las formas de discriminación es su uso de un criterio irrelevante para excluir a las personas de la pertenencia total a la comunidad moral. Los racistas devalúan aquellas razas basándose solamente en el color de la piel; los sexistas devalúan a las mujeres solamente por el sexo y el género; los heterosexistas niegan la pertenencia total en la comunidad moral de los gays, lesbianas, transexuales,etc. simplemente sobre la base de la orientación sexual. Los especistas niegan la pertenencia plena a la comunidad moral basándose solamente en la especie.

Todas estas formas de discriminación son moralmente injustificables. Rechazamos el especismo porque es indistinguible de esas otras formas de discriminación.

Por favor noten: aunque Peter Singer ostensiblemente rechaza el especismo, sostiene que, debido a que los no humanos no tienen el mismo tipo de mente que tienen los humanos, ellos no tienen interés en seguir viviendo, y por esto nosotros no los dañamos si los usamos y matamos “humanitariamente.” Encuentro que esto es una forma de especismo. Hagan clic aquí.

2. Aquéllos que rechazan el especismo están también comprometidos con el rechazo del racismo, el sexismo, el heterosexismo y otras formas de discriminación.

Explicación: Algunos defensores de animales afirman que el “movimiento animalista” no toma posición en relación a otras formas de discriminación. Esto no es correcto. Aquellos de nosotros que queremos justicia para los no humanos estamos necesariamente comprometidos con la justicia para los humanos, y con el fin de la discriminación humana tanto como de la discriminación contra los no humanos.

El movimiento animalista no debería, por ejemplo, estar perpetuando el sexismo como un medio para el objetivo de los derechos animales. El sexismo implica la cosificación de las mujeres. La cosificación es el problema, no la solución.

Y sí, las mujeres pueden ser sexistas tanto como las personas de color pueden ser racistas. Pero este sexismo y racismo son necesariamente diferentes porque, en nuestra sociedad patriarcal y racista, esas formas de discriminación no tienen, ni pueden tener, el mismo efecto. Rechazo toda discriminación, pero nunca deberíamos pensar que no hay diferencias importantes aquí.

Y sí, las mujeres pueden elegir la auto-cosificación tanto como las personas de color pueden participar en los estereotipos racistas y perpetuarlos. Pero esto no significa que la auto-cosificación sea “empoderamiento.” Todo lo contrario. La noción de que la auto-cosificación confiere poder es una idea reaccionaria que perpetúa el sexismo.

3.- El veganismo es no-violencia; el veganismo reconoce que la no-violencia empieza con lo que ponen sobre y dentro de sus cuerpos.

La noviolencia es el principio de que no deberíamos actuar violentamente hacia otros en nuestros pensamientos, palabra o acción. Pero la no-violencia no debería ser pensada como un principio abstracto. Si este principio no afecta nuestra vida diaria, no es de ninguna utilidad.

El veganismo ético representa la noción de que la no violencia comienza con lo que ponemos en nuestras bocas y lo que ponemos en nuestros cuerpos. Si vamos a una concentración por la paz después de haber comido un desayuno de jamón y huevos y usando nuestros pulóveres de lana y zapatos de cuero, yo sugeriría que hemos perdido el objetivo.

4.- El veganismo es la aplicación del principio abolicionista en sus propias vidas; representa su reconocimiento de que los animales no son cosas.

El Enfoque Abolicionista de los Derechos Animales, como lo he desarrollado a lo largo de las pasadas dos décadas, significa que no podemos justificar cualquier uso animal —aunque sea “humanitario”. Debemos abolir y no regular la explotación de los animales no humanos. La regulación fracasa por razones teórica y prácticas.

Regular la explotación animal a través de la reforma bienestarista es como regular la tortura agregando un acolchado a la plancha donde se ahoga a la víctima. Si la conducta es errónea, deberíamos defender su fin, no proponer que les impongamos daño de un modo “mejor”.

Y la reforma bienestarista no funciona como cuestión práctica. Los animales son propiedad; son mercaderías con valor económico. Dada esa condición y dada la realidad de los mercados, incluyendo los mercados globales, la protección proporcionada por las leyes del bienestar animal y las regulaciones, raramente se elevarán, si es que lo hacen, por encima del nivel de protección necesario para explotar a los animales en un modo económicamente eficiente. Para poner las cosas de otro modo: no podemos proteger los intereses de los animales a menos que obtengamos un beneficio económico al hacerlo. Hemos tenido bienestar animal por más de 200 años y ahora estamos explotando más animales de maneras más horribles que en cualquier otra época de la historia humana.

Si una persona defendiera la abolición de la esclavitud animal pero continuara poseyendo esclavos, encontraríamos esta acción en discordancia con sus ideas o palabras. De igual modo, si alguien defiende la abolición pero continúa consumiendo y usando productos animales, hay una desconexión, una disonancia.

Ser un abolicionista es ser un vegano ético y renunciar al consumo de carne, lácteos, miel, derivados animales, etc. y al uso de lana, cuero, pieles y seda.

5.- Deberíamos usar medios creativos y no-violentos para educar a otros acerca de la abolición.

La violencia es el problema; no es ninguna parte de la solución. Aquéllos que defienden la violencia contra los explotadores institucionales de animales fallan en reconocer el simple hecho de que estos explotadores están sólo respondiendo a la demanda creada por otros. Los reales explotadores son aquéllos que crean la demanda. Sin embargo, la violencia contra los explotadores institucionales no tiene sentido. Y ninguna persona en su sano juicio defendería la violencia contra el 99% de la población humana, la cual considera el uso de los animales tan natural como respirar o beber agua.

Necesitamos cambiar el paradigma; necesitamos tener una revolución del corazón. Nunca cambiaremos el modo en que los humanos piensan acerca de los no-humanos a través de la violencia y la intimidación. Lo haremos sólo cuando convenzamos a otros de que la explotación animal no puede ser moralmente justificada. Lo haremos sólo cuando podamos compartir con ellos la paz que llega a nuestras vidas rechazando la violencia. ¡Y no tiene sentido decir que podemos compartir esa paz de un modo violento!

Juzgar a otros es una forma de violencia. Deberíamos siempre evitar hacer juicios de valor acerca de la integridad moral de los individuos. Debemos limitar nuestra atención a las acciones. No hago juicios personales acerca de los bienestaristas. Sólo pienso que están equivocados y ofrezco razones para mi posición. Siempre deberíamos educar en un modo no violento. Esto no significa que debemos colapsar en un relativismo moral o evitar tomar una posición de principios éticos; todo lo contrario. Pero debemos estar dispuestos a comprometer a todos los que quieren comprometerse con nosotros de buena fe y deberíamos siempre educar de manera no violenta.

6. El veganismo es el reconocimiento de la personalidad moral de los no-humanos.

Vivimos en un universo moral binario. Hay personas y hay cosas. Las primeras tienen valor inherente y son miembros de la comunidad moral. Las segundas tienen sólo valor extrínseco o externo y están fuera de la comunidad moral. Aunque muchos humanos consideran a algunos animales —sus compañeros— como personas no humanas con valor moral, los animales son, según nuestras leyes, considerados como propiedad, como cosas que sólo tienen el valor que nosotros le damos.

El veganismo es un acto de resistencia no-violenta. Es nuestra declaración de que rechazamos la noción de que los animales son cosas y de que consideramos a los no humanos sintientes como personas morales con el derecho moral fundamental de no ser tratados como propiedades o recursos de los humanos.

Si no son veganos, háganse veganos. Es fácil. Es mejor para la salud. Es mejor para el planeta. Y, lo más importante, es lo moralmente correcto para hacer.

Pueden volverse abolicionistas hoy. Ahora mismo. En este mismo segundo. No necesitan un gran organización o una campaña cara. No necesitan sentarse desnudos en una jaula. No necesitan ningún líder diciéndoles qué hacer. Sólo necesitan decir no a la violencia y dejar que el rechazo a cooperar con la opresión comience con lo que ponen sobre y dentro de sus cuerpos.

18 de octubre de 2009

Algunas ideas acerca del significado de "vegano"




Hay mucha discusión acerca del significado del término “vegano”.

“Veganismo” significa, por lo menos, no comer ningún tipo de carne, lácteos o cualquier otro producto animal. En este sentido, “vegano” significa “dieta vegana.” Donald Watson, que originalmente acuñó el término “vegan” [vegano], usó esa palabra de ese modo, al hacer declaraciones como: “Donde quiera que el Hombre viva, él puede tener una dieta vegana.”

Diferentes personas pueden tener diferentes razones —éticas/espirituales, de salud, medioambientales— para llevar una dieta vegana. Aquéllos que siguen una dieta vegana pueden también, y por distintas razones, evitar el uso de otros productos animales en los contextos que van más allá de la dieta. Por ejemplo, alguien que sigue una dieta vegana también puede que no use productos animales en su piel por distintas razones —los productos aplicados en la piel penetran en el cuerpo. Alguien que sigue una dieta vegana por razones medioambientales también puede no usar un determinado producto animal debido al impacto de la elaboración de ese producto en el medioambiente.

Aquéllos que adoptan el veganismo por razones éticas/espirituales pueden también ubicarse dentro de diferentes grupos. Algunos veganos éticos ven su dieta vegana como un modo de reducir el sufrimiento animal. Esto es, no piensan que está mal en sí mismo matar animales para uso humano sino que lo que está mal es infligir sufrimiento a los animales, y entonces evitan comer o usar productos animales. Si hubiese una manera indolora de criar y matar animales para uso humano, estos veganos éticos no objetarían el uso de animales. Estas personas no están comprometidas, necesariamente —y usualmente no lo están— con la abolición de la explotación animal, y buscan la reforma regulatoria que, según ellas creen —erróneamente, según mi opinión— reducirá el sufrimiento animal.

El “veganismo ético,” término que yo uso de modo intercambiable con “veganismo abolicionista”, va más allá de una dieta vegana y rechaza el consumo directo de animales o cualquier tipo de uso de animales. Un vegano ético se rehúsa a consumir productos animales, pero también no viste ni usa ningún producto animal. Un vegano ético rechaza la cosificación de los no humanos como propiedad. Un vegano ético está comprometido con la abolición de la explotación animal. Más allá de eso, los veganos éticos reconocen que una agricultura basada en animales daña a otros humanos tanto como a los no humanos. El veganismo ético es la base moral del movimiento por los derechos animales. El veganismo ético representa un compromiso con la no violencia en la vida diaria.

En mi experiencia, el veganismo ético es el único tipo de enfoque que resulta en un comportamiento coherente. Los veganos por razones de salud solamente, con frecuencia “hacen trampas”, de la misma manera que con frecuencia la hacen quienes están siguiendo cualquier dieta por razones de salud. Los veganos por razones medioambientales no sólo pueden suspender la dieta sino que pueden decidir que un producto derivado de animales tiene menos consecuencias adversas en el medioambiente que los productos no derivados de animales.

Un vegano ético que ve el veganismo sólo como un medio de reducir el sufrimiento animal puede comer o usar un producto animal si esta persona piensa que se causará más sufrimiento si así no lo hace. Por ejemplo, algunas, tales como Peter Singer y otros, sostienen que podemos comer productos animales si no hacerlo causará que otros piensen que el veganismo es demasiado difícil, y así desistieren de reflexionar acerca del veganismo. Estos veganos entonces se tornan veganos “flexibles”, lo que, en mi opinión, significa que no son realmente veganos. Un vegano ético ve al veganismo como un enfoque general hacia la vida —una filosofía de vida— y no meramente como una cuestión de un estilo de vida.

Un comentario final, por ahora: las preocupaciones acerca de la salud y el medioambiente pueden tener un aspecto moral. Por ejemplo, las personas que siguen una dieta vegana pueden hacerlo porque creen que infligir daño físico en sus cuerpos a través del consumo de productos animales es una forma de violencia —daño a seres sintientes— y que es inmoral. Aquéllas que siguen una dieta vegana o que evitan el uso de productos animales por razones medioambientales pueden hacerlo debido a una preocupación utilitaria de preservar el medioambiente, porque creen que las consecuencias medioambientales afectan directamente a los humanos sintientes y a los no humanos y violan el derecho de estos seres sintientes. Un vegano ético o abolicionista, que ve cualquier consumo o uso de productos animales como un hecho que viola los derechos animales, puede también rechazar los productos animales por razones de salud y medioambiente.

En resumen, las personas pueden ser veganas por diferentes razones. En mi opinión, el veganismo ético es el único enfoque que resulta en un comportamiento coherente. Deberíamos, sin embargo, tener en claro que ninguna forma de veganismo es coherente con el consumo de ningún producto animal. O sea, seguir una “dieta vegana” es el significado mínimo de “vegano.”

En mi opinión, un “vegano” es alguien que no come, utiliza o usa ningún producto animal. Pero no es seguro decir que una persona que no come ningún producto animal sigue una “dieta vegana.” La ausencia de productos animales no está explícitamente limitada a la dieta. Como dije antes, no considero a los veganos “flexibles” como veganos y, por definición, ellos ni siquiera siguen una dieta vegana.

Pronto escribiré con mayor detalle acerca de este tema.

Si no son veganos, háganse veganos. Es increíblemente fácil ser vegano. Es mejor para su salud y para el planeta. Pero, lo más importante, es lo moralmente correcto para hacer.



1 de septiembre de 2009

¡Eh!, ¿eso en tu pasamontañas es leche?








Hace muchos años que es un tema constante en mi trabajo. Me opongo a todo tipo de violencia —incluyendo la violencia contra la propiedad. Aquéllos que afirman que hay tal cosa como destruir un edificio, o involucrarse en un allanamiento, no resulta en daño o en riesgo de daño para seres sintientes —humanos y no humanos por igual— están simplemente engañándose a sí mismos.

Debido a las razones que expuse en numerosas ocasiones, considero que la violencia es el problema, y no una parte de la solución, y animo a aquéllos que están preocupados respecto de la explotación animal a hacerse veganos/as y a comprometerse en la educación vegana creativa y no violenta.

Le di un vistazo al sitio web de "Animal Liberation Front", al cual no veía desde hace un tiempo.

Es realmente muy notable.

De acuerdo al “credo” de ALF:
"El Animal Liberation Front (ALF) [Frente de Liberación Animal] lleva a cabo acción directa contra el abuso de animales, rescatando animales y causando pérdidas monetarias a los explotadores de animales, usualmente a través de daño y destrucción de la propiedad."
El credo también dice:
"Cualquier grupo de personas que sean vegetarianos o veganos, y que lleven a cabo acciones de acuerdo a las pautas del ALF, tienen el derecho de considerarse a sí mismos como parte del ALF."
Muy bien, déjenme ver si entendí bien. Si ustedes son vegetarianos –si consumen leche, helados, quesos, huevos, etc. –ustedes tienen la bendición de ALF para destruir propiedades en nombre de ALF.

Bien, no pienso que ustedes deberían involucrarse en la violencia incluso si son veganos, pero para mí, va más allá de lo desconcertante que alguien pueda decir que, personas que están ellas mismas activamente involucradas en la explotación animal puedan pensar que es siquiera remotamente aceptable la idea de que deberían involucrarse en actos de violencia contra otras personas involucradas en la explotación animal.

Pero esperen. Hay más. Hay un enlace a Saints Alive que caracteriza a muchas celebridades y personajes públicos que no son veganos —ni siquiera vegetarianos— incluyendo aquéllos que han promovido y apoyado productos animales.

Y tienen enlaces a casi todas las organizaciones bienestaristas que promueven la carne/productos animales “felices”.

Así que las personas que explotan a los animales y que apoyan a otros explotadores de animales afirman ser militantes con el derecho a involucrarse en la violencia contra otros explotadores de animales. El nivel de confusión aquí es profundo. Es muy profundo.

Con frecuencia argumenté que aquéllos que apoyan la violencia no pueden coherentemente afirmar que dirigen su ataque a los explotadores institucionales porque somos nosotros, los consumidores, los que creamos la demanda de los productos animales. La solución es la educación para cambiar el paradigma moral. No hay otra solución realista. Las personas pro-violencia se ponen violentamente enojadas cuando presento ese argumento, y me llaman de muchas maneras y, desafortunadamente, algunos de ellos amenazan y acosan a quienes expresan su apoyo a la no violencia.

Ahora veo la razón. Todos ellos tendrían que haberse puesto sus pasamontañas y efectuado violencia unos contra otros, si aceptaran mi posición.

Háganse veganos. Es fácil. Es mejor para ustedes; es mejor para el planeta y, lo más importante, es la cosa moralmente correcta para hacer. Y, al menos en lo que a mí concierne, el veganismo ético es un compromiso con la no-violencia.



30 de agosto de 2009

El neobienestarismo es un fracaso en sus propios términos




El enfoque abolicionista sostiene que el veganismo ético es una base moral; representa el reconocimiento de la personidad moral de los animales y el rechazo de la noción de que los animales son mercancías destinadas a uso humano. El veganismo ético es un componente esencial del compromiso con la no violencia.

El enfoque neobienestarista rechaza al veganismo como una base moral. En efecto, los neobienestaristas lo consideran como un “fanatismo” y como una cuestión de “pureza personal”, afirmar que el veganismo es algo más que un modo de reducir el sufrimiento. En este sentido, el veganismo no difiere de consumir carne/productos animales “felices”, o de ser vegetariano y tratar la carne de los animales como moralmente distinguible de otros productos animales.

En mi último comentario y en mis escritos, incluyendo otros ensayos de este sitio [ver, por ejemplo, aquí], expliqué que los neobienestaristas, al igual que los bienestaristas clásicos, consideran el sufrimiento animal como moralmente relevante pero no consideran que los animales no humanos sean seres que tengan interés en continuar existiendo. Por lo tanto, ellos no ven el uso y la muerte de los animales como moralmente objetable per se, siempre que los animales hayan tenido una vida razonablemente placentera y una muerte relativamente sin dolor.

El enfoque abolicionista sostiene que los defensores de los animales deberían ser veganos éticos y que deberían comprometerse en la educación vegana creativa y no violenta. El enfoque neobienestarista sostiene que los defensores deberían promover la reforma bienestarista que, según ellos, reducirá el sufrimiento.

Pero el enfoque neobienestarista no funciona ni siquiera en sus propios términos.

Consideren este extracto de "El libro de bolsillo del activista por los animales", de Matt Ball (de Vegan Outreach) y Bruce Friedrich (de PeTA):
"Cada año, el norteamericano promedio consume alrededor de una décima parte de una vaca, un tercio de un cerdo, un pavo, treinta y cinco pollos, y alrededor de cincuenta animales acuáticos (en su mayoría mariscos). Ella o él es también responsable por la producción de una gallina ponedora y de una trigésima parte de una vaca lechera.  
"Basándose en los números en bruto solamente, el mejor paso incremental que un comedor de carne puede dar por los animales es dejar de comer aves. Y así es como hablamos con la gente: focalizamos en la crueldad hacia las aves en primer lugar. Una vez que ellos han visto que pueden dar un paso, es mucho más fácil para ellos pasar a dejar de comer cerdos, peces (especialmente peces criados en granjas), huevos, ganado, y luego lácteos. 
"Pocas personas adoptan la dieta vegetariana de un día para otro. Si ayudamos a que más gente cambie aceptando la evolución incremental, –preferiblemente no comiendo más aves y peces primero, luego cerdos, luego vacas–, podemos ayudar a ahorrarle a muchos animales un terrible sufrimiento. Desde que la mayoría de la gente hará el camino inverso (dejando de comer vacas y cerdos primero), ayudamos realmente a los animales concentrándonos primero en la crueldad contra las aves de las granjas industriales."
Ball y Friedrich argumentan que las campañas bienestaristas que focalizan en la “crueldad en las granjas industriales de aves,” “le ahorrarán a muchos animales un terrible sufrimiento.”

Esta posición es problemática por al menos tres razones.

Primero; vamos a hablar de la cuestión de la psicología práctica. Aunque sea ciertamente admirable que Ball y Friedrich quieran que las personas se tomen a las aves en serio, la noción de que aquéllas que están comiendo vacas y cerdos van a desarrollar una preocupación moral respecto de las aves simplemente no es realista. Desafortunadamente, la mayoría de la gente tiene una opinión muiy negativa respecto de las aves. Muchas personas son casi hotiles para con las aves. Si el escenario de fondo de la tristemente célebre entrevista con Sarah Palin fuese una vaca siendo asesinada en vez de un pavo, la reacción del público habría sido muy diferente. Entonces, incluso si creen que la reforma bienestarista incremental es una buena idea, este enfoque simplemente está errado.

Segundo; asumamos que una persona deja de comer aves por completo. Puede que pase a comer más pescado o más huevos u productos lácteos y cualquier compensación del sufrimiento será contrabalanceada como consecuencia. La posición neobienestarista asume que por cada producto animal que no se consume, aquellas calorías serán reemplazadas por comida de origen vegetal. No hay razón para asumir esto. En efecto, hay razones para asumir lo contrario.

Por supuesto, en el mundo real, un enfoque incremental, si conduce a algo, llevará a las personas a comer menos carne vacuna y porcina y más aves, huevos, queso, etc. Y es precisamente por esto que el enfoque bienestarista incremental lleva a un aumento del sufrimiento general.

Tercero, los neobienestaristas asumen que una campaña focalizada en la crueldad de las granjas industriales de aves resultará en que las personas dejarán de comer aves.

¿De dónde demonios sacan los neobienestaristas esta idea?

¿No es más probable que estas campañas neobienestaristas resulten en consumidores que buscarán una de las alternativas a la carne “feliz” promovidas por PETA y Vegan Outreach? Ambos grupos, junto a otras corporaciones neobienestaristas que siguen a Peter Singer, apoyan la norma del Animal Compasivo de Whole Foods. Nos dicen que, entre PETA y Kentucy Fried Chicken, “no hay diferencia de opiniones respecto de cómo los animales deberían ser tratados”, dado que las aves son gaseadas y no electrocutadas. ¿Y qué acerca de aquellos maravillosos productos animales que tienen la etiqueta de "Certificación de Cría y Manejo Humanitarios” apoyada por la Humane Society de EE.UU, ASPCA, y otros grupos?

¿No es el objetivo explícito de estos programas de etiquetado, hacer que los consumidores se sientan más cómodos acerca de consumir productos animales? Esa es una pregunta retórica. Por supuesto que es el objetivo.

Así que ¿porqué los neobienestaristas piensan que las campañas referentes a las aves de granjas industriales van a hacer que las personas dejen de comer aves, cuando los neobienestaristas están ahí, ofreciéndoles un producto animal ”feliz”? ¿No es más probable que esos consumidores se muevan hacia el mercado de la carne “feliz” que los neobienestaristas han creado?

Y cualquiera que crea que la carne “feliz” promovida por esas organizaciones neobienestaristas realmente resultará en reducir el sufrimiento, probablemente también cree en Papá Noel y el conejo de Pascuas. La diferencia entre los huevos provenientes de gallinas en jaulas en batería convencionales y los huevos de gallinas “libres de jaulas” es equivalente (en la mejor de las hipótesis) a la diferencia entre ser torturado con descargas eléctricas estando sujeto a una silla acolchonada en vez de ser torturado con una descarga eléctrica estando sujeto a una silla sin acolchado.

En resumen, los neobienestaristas rechazan el veganismo como base moral porque ellos están preocupados principalmente por el sufrimiento. Pero sus propuestas para la reforma bienestarista incremental no lograrán una reducción del sufrimiento.

El neobienestarismo es un fracaso de acuerdo a sus propios términos.

Háganse veganos. Es fácil; es lo mejor para ustedes y para el planeta y, lo más importante, es lo que moralmente debemos hacer.



13 de agosto de 2009

Algunos comentarios acerca del vegetarianismo como "puerta de entrada" al veganismo




Como resultado de mis comentarios (aquí, en Facebook, y en el podcast de Comentarios, estoy repleto de mensajes privados, todos con los mismos contenidos: (1) “pero muchos veganos comenzaron siendo vegetarianos”; y (2) “defender el veganismo es elitista.”

En cuanto a si muchos veganos comenzaron siendo vegetarianos, déjenme decir esto claramente: ése no es el punto.

Primero, la pregunta relevante es si el vegetarianismo es una posición moral con sentido. Esto es, ¿podemos establecer una distinción moral con sentido entre la carne y otros productos animales? Si, como yo sostengo, no podemos, entonces no deberíamos promover el vegetarianismo más que lo que podríamos promover, como moralmente con sentido, el comer carne roja de ternera mejor que carne blanca de ternera, huevos de gallinas libres de jaulas mejor que huevos de gallinas de jaulas en batería, etc. Si todos estos productos son inmorales, entonces debemos ser claros y honestos y así decirlo.

Los productos animales diferentes a la carne, con frecuencia implican más sufrimiento y muerte que lo que implica la carne. Por ejemplo, los animales usados para explotación láctea son mantenidos vivos más tiempo, tratados peor —incluyendo, pero no limitado a, sacarles y matar a sus bebés para carne de terner—, y todos los animales en explotaciones lácteas terminan en el mismo matadero que los animales usados para carne. El vegetariano que continúa consumiendo lácteos es aún cómplice del sufrimiento y muerte animal. ¿Cuál es la justificación moral para promover que continúe la complicidad en el sufrimiento y la muerte? En efecto, si el vegetariano incrementa su ingesta de lácteos, como muchos hacen, puede ser responsable por más sufrimiento y muerte que antes de hacerse vegetariano.

Segundo, la observación de que muchos veganos comenzaron como vegetarianos, aún si cierta, nos lleva a preguntarnos porqué es ése el caso. Muchas personas afirman que no se hicieron veganas más pronto precisamente debido al énfasis de la conveniencia moral del vegetarianismo defendida por las grandes organizaciones animalistas. Promover el vegetarianismo, de hecho, obstruye el hacerse vegano.

Es claro: si explican que no hay ninguna distinción entre el cuerpo de los animales y otros productos animales y porqué deberían hacerse veganos, y la persona con quien están hablando se preocupa por el tema, ella [1] se hará vegana inmediatamente; o [2] se hará vegana en etapas; o [3] no se hará vegana y adoptará alguna versión del vegetarianismo (o consumo de carne/producto animal “feliz”). Pero ella al menos entenderá que el veganismo es la aspiración hacia la cual trabajar. Ella entenderá que la línea entre el cuerpo de los animales y otros productos es totalmente arbitraria. Si afirman que volcarse hacia el vegetarianismo es algo moralmente con sentido, y que hay una distinción entre la carne y los otros productos, entonces incrementan las posibilidades de que se obstruya el progreso de esa persona hacia el veganismo.

En otras palabras, no necesitan defender el vegetarianismo. Es completamente innecesario, moralmente sin sentido y, como cuestión práctica, obstruye la transición al veganismo.

En cuanto el supuesto “elitismo” del veganismo, me sigue resultando desconcertante ese comentario.

¿Hay algo más elitista que creer que las personas son demasiado estúpidas para entender el argumento contra la explotación animal y la falta de cualquier distinción significativa entre la carne y los lácteos?

¿Hay algo más elitista que promover la idea de que es moralmente aceptable comer lácteos, huevos u otros productos animales y continuar la explotación de los más vulnerables?

Nunca deberíamos rotular como “elitista” el apoyo a una total prohibición de la violación —incluso aunque la violación es, ha sido, y continuará siendo un hecho frecuente en un mundo patriarcal. Pero cuando se trata de animales, el apoyo a una prohibición total de su consumo y uso es considerado como elitista.

¿Qué diferencia a las dos situaciones?

Esa es una pregunta retórica. La respuesta es clara: la especie.

Me disculpo por no poder responder a todos los emails privados y a los mensajes en Facebook. Pero he dicho esto tan claramente como puedo. No tengo ninguna habilidad artística y no puedo hacer dibujos.

Háganse veganos; es mejor para su salud; es mejor para el planeta; y, lo más importante, es lo moralmente correcto para hacer.

Y por favor recuerden: la violencia es el problema; la violencia no es ninguna parte de la solución. Abolición, veganismo y no-violencia son todos diferentes aspectos del mismo concepto.



12 de agosto de 2009

Una nota acerca de la esquizofrenia moral

En mi libro Introducción a los Derechos Animales presenté la noción de “esquizofrenia moral.” He recibido comentarios acerca de mi uso de este término y estos comentarios se ubican dentro de dos grupos.

Algunas personas me acusan de confundir esquizofrenia moral con personalidad múltiple/doble.

Cuando hablo acerca de esquizofrenia moral, busco describir el modo ilusorio y confuso en que pensamos acerca de los animales como tema social/moral. Esta confusión puede, por supuesto, incluir modos conflictivos o inconsistentes de mirar a los animales —algunos son miembros de la familia; otros son la cena— pero eso no significa que estoy describiendo la clásica personalidad doble o múltiple. Nuestra esquizofrenia moral, que implica hacernos ilusiones a nosotros mismos acerca de la capacidad de sentir y las similitudes entre humanos y otros animales, y una inmensa cantidad de confusión acerca de la condición moral de los no-humanos, es un fenómeno bastante complicado y que tiene muchos aspectos diferentes.

Algunas personas piensan que usando el término estoy estigmatizando a aquéllos que tienen esquizofrenia clínica, porque esto implica que son personas inmorales. Lo siento sinceramente si alguien interpretó el término en ese sentido, no fue ciertamente mi intención. La esquizofrenia es una condición reconocida que está caracterizada por pensamiento confuso e ilusorio. Decir que estamos ilusionados y confusos, cuando se trata de temas morales, no es decir que aquéllos que sufren de esquizofrenia clínica son inmorales. Es sólo decir que muchos de nosotros pensamos acerca de temas morales importantes de una manera completamente confusa, ilusoria e incoherente. !Ciertamente no estoy diciendo que aquéllos que sufren de esquizofrenia clínica sean inmorales!

Decir que la esquizofrenia moral estigmatiza a los esquizofrénicos clínicos es como decir que hablar de que: “el uso de drogas se propaga como el cáncer”, estigmatiza a las víctimas de cáncer.

Espero que esto esclarezca lo que quiero decir al hablar de nuestra esquizofrenia moral cuando se trata de ética animal. También espero que sea claro que no estoy usando ese término en un sentido que transmite o intenta transmitir que los esquizofrénicos clínicos son inmorales.



Comentario Nº 2: "Mascotas"




El tema de las “mascotas” es un tema que genera acaloradas respuestas en muchas personas.


Aquí hay algo que escribí en el Apéndice de mi libro "Introducción a los Derechos Animales":

Pregunta 3: La institución de la propiedad de las mascotas, ¿viola el derecho básico de los animales de no ser considerado como cosas?

Respuesta: Sí. Las mascotas son nuestra propiedad. Perros, gatos, hámsters, conejos y otros animales son producidos masivamente como los tornillos en una fábrica o, en el caso de las aves y los animales exóticos, capturados en la naturaleza y transportados largas distancias, en un viaje en el que muchos de ellos mueren. Las mascotas son comercializadas de la misma exacta manera que como otras mercancías. Aunque algunos de nosotros pueda tratar bien a nuestros compañeros animales, muchos de nosotros los tratan mal. En Norteamérica, la mayoría de los perros pasan menos de dos años en un hogar antes de ser descartados en un refugio estatal o de ser transferidos de cualquier otra manera a un nuevo dueño; más del 70 por ciento de las personas que adoptan animales los regalan, los llevan a refugios o los abandonan. Todos conocemos historias horrorosas acerca de perros del vecindario, atados con cadenas cortas, que pasan la mayoría de sus vidas solos. Nuestras ciudades están llenas de gatos y perros sin hogar que viven vidas miserables, que están muriendo de hambre o frío, sucumbiendo a la enfermedad, o que son atormentados por humanos. Algunas personas, que afirman amar a sus compañeros animales, los mutilan sin sentido, cortándole las orejas, amputándoles las colas o extrayéndoles las uñas, para que no rayen sus muebles.

Pueden tratar a sus compañeros animales como miembros de sus familias y efectivamente otorgarle, a ella o a él, un valor inherente, o el derecho básico de no ser tratado como un recurso. Pero este tratamiento de sus animales realmente significa que consideran a su propiedad animal con un valor más alto que el valor del mercado; si cambiaran de opinión y les administraran diariamente varios golpes a su perro por motivos de disciplina, o no alimentaran a su gato de manera que estuviera motivado para atrapar el ratón en el sótano de sus negocios, o mataran a su animal porque no quieren tener más gastos, sus decisiones estarán protegidas por la ley.

Son libres de valuar su propiedad como les parezca. Pueden decidir lustrar su auto con frecuencia, o pueden abandonarlo hasta su total corrosión. La elección es de ustedes. Mientras que provean de atención mínima a su auto, de manera que puedan pasar la inspección, cualquier otra decisión que hagan respecto del vehículo, incluyendo su decisión de entregarlo a un comprador de chatarra, es asunto de ustedes. Mientras que provean con un mínimo de comida, agua y refugio a su mascota, cualquier otra decisión que tomen, excepto torturar al animal sin ningún motivo, es asunto de ustedes, incluyendo su decisión de sacarse de encima a su animal dejándolo en el refugio local (donde algunos animales son matados o vendidos para experimentación), o hacer que lo mate un veterinario dispuesto a hacerlo.

Muchos años atrás, adopté un hámster a través de un compañero de la escuela de derecho. El hámster se enfermó una noche y llamé al servicio de emergencias veterinarias. El veterinario dijo que la cantidad mínima para una visita de emergencia era de 50 dólares y me preguntó porqué quería gastar tal suma, cuando podría tener un “nuevo” hámster de cualquier pet shop por alrededor de 3 dólares. Llevé el hámster al veterinario de todas maneras, pero aquel caso fue una de las primeras veces en que tomé conciencia acerca de la condición de los animales como mercaderías.

Como alguien que vive con siete compañeros caninos rescatados a quienes quiero muchísimo, no trato este asunto a la ligera. Aunque considero a mis compañeros como miembros de la familia, ellos siguen siendo mi propiedad y podría decidir mañana hacerlos matar a todos. Tanto como disfruto de vivir con perros, si quedaran sólo dos perros en el mundo, no estaría a favor de que se reproduzcan para que pudiéramos tener más “mascotas” y así perpetuar la condición de propiedad.

Efectivamente, cualquiera que de verdad se preocupe por los perros, debería visitar una “fábrica de cachorros” –un lugar donde los perros son criados por cientos o miles, y que son tratados nada más que como mercaderías–. A las hembras se las hace tener cría repetidamente hasta que se convierten en “agotadas” y son matadas o son vendidas para experimentación.

Deberíamos, por supuesto, cuidar de todos aquellos animales domésticos que están vivos en este momento, pero no deberíamos continuar trayendo más animales a la existencia para así poder poseerlos como mascotas.



9 de agosto de 2009

Comentario #1 ¿Vegetarianismo como una “puerta de entrada” al veganismo?






Bienvenidos a los Comentarios de Enfoque Abolicionista.

Los Comentarios consistirán en una serie de podcasts que discuten y exploran varios aspectos de la idea de que debemos abolir, y no meramente regular, la explotación animal. Los Comentarios reflejarán las ideas contenidas en este sitio web y en mis libros.

Los animales son personas no humanas y no podemos moralmente justificar tratarlas como recursos para humanos. Además, debido a que los animales son propiedad o mercaderías, la regulación del tratamiento de los animales cuesta dinero, y las regulaciones de bienestar animal casi no proveen de una protección significativa para los intereses animales. Como cuestión general, las regulaciones del bienestar animal, de hecho, hacen que el uso de los animales sea más rentable, porque las regulaciones implementadas son aquéllas que resultan en un beneficio económico para los productores y consumidores. Los Comentarios de Enfoque Abolicionista discutirán porqué la reforma del bienestar animal no trabaja ni puede trabajar para brindar protección a los animales no humanos.

Los Comentarios de Enfoque Abolicionista promoverán el veganismo ético y creativo, y la educación vegana no violenta, como los modos principales de activismo para mudarse hacia la abolición del uso de animales. El veganismo ético va más allá de no comer productos animales; rechaza el uso de los animales para vestimenta o el uso de productos que contienen ingredientes animales o que han sido probados en animales. No hay distinción moral entre el cuerpo y otros productos animales. Todos los productos animales implican sufrimiento animal y muerte.

Los Comentarios de Enfoque Abolicionista explorarán la noción de “derechos animales.” Aunque hay mucha controversia acerca de qué derechos deberían tener los humanos, todos estamos de acuerdo en oponernos a la esclavitud humana, o a tratar a los humanos como propiedades. El Enfoque Abolicionista sostiene que no podemos justificar moralmente la denegación de este derecho a todos los no humanos sintientes. Esto significa que deberíamos dejar de traer animales domesticados a la existencia. Deberíamos cuidar de aquellos que están aquí ahora pero no deberíamos traer a ninguno más a la existencia. Deberíamos dejar a los animales no domesticados solos y dejar de invadir y destruir su hábitat.

Los Comentarios de Enfoque Abolicionista buscarán explorar nuestra “esquizofrenia moral”, ese modo ilusorio y confuso en el que nos aproximamos a la ética animal. Todos concordamos en que está mal infligir sufrimiento “innecesario” y muerte a los animales no humanos. Si “necesidad” tiene cualquier significado coherente, debe significar al menos que está mal infligir sufrimiento y muerte a los animales no humanos por motivos de placer, entretenimiento, o conveniencia. Pero la mayor parte del uso de los animales puede ser justificada sólo por placer, entretenimiento o conveniencia. Muchos de nosotros vivimos con animales no humanos que consideramos como miembros de nuestras familias. Pero clavamos los tenedores en otros animales que no son diferentes en la realidad, o moralmente, de los no humanos que amamos.

Los Comentarios de Enfoque Abolicionista también discutirán el tema de la violencia y explicarán porqué el movimiento para abolir la explotación animal debería ser parte de un movimiento mayor por la Ahimsa, o no violencia. Todos los humanos explotan animales en una forma u otra. Por lo tanto, la violencia dirigida hacia los explotadores institucionales no tiene ningún sentido. Los explotadores institucionales de animales y fabricantes de productos animales no son el problema; el problema es el público, el cual demanda productos animales. Para que la explotación animal alguna vez se termine, debemos educar a la gente en un modo no violento, y cambiar el paradigma moral para alejarnos del tratamiento de los animales como propiedad.

Finalmente, los Comentarios de Enfoque Abolicionista se dedicarán a la importante relación entre derechos animales y derechos humanos, y explorarán porqué no deberíamos usar el sexismo, el racismo y otras formas de discriminación para promover los derechos animales.

En este primer Comentario, discuto si deberíamos promover el vegetarianismo como una “puerta de entrada” al veganismo. Concluyo que la respuesta es “no”.

El fundamento: si son vegetarianos, aún son cómplices del sufrimiento animal; aún son cómplices de la matanza de animales.

Si consideran a los animales como personas morales no humanas, ¿porqué serían cómplices del sufrimiento y muerte animal?

Espero que encuentren útiles este Comentario y nuestros futuros esfuerzos, para sus reflexiones acerca de la ética animal.

7 de agosto de 2009

Test de múltiples opciones







Acabo de recibir un anuncio del Seventh Annual World Congress on Alternatives and Animal Use in the Life Sciences [Séptimo Congreso Anual Mundial de Alternativas y Uso de animales en las Ciencias de la Vida], el cual tendrá lugar en Roma, Italia, entre el 30 de agosto y el 3 de septiembre de 2009.

Den un vistazo al anuncio. Y luego respondan la siguiente cuestión:

Esta conferencia:

A: es un gran evento porque ayudará a los animales,

B: es una gran excusa para los ejecutivos de las grandes organizaciones de bienestar animal para emplear el dinero donado en pasar un tiempo en Roma, durante una época particularmente agradable del año.

C: provee una convincente evidencia de la relación simbiótica que se ha desarrollado entre los explotadores institucionales de los animales y las corporaciones de bienestar animal.

D:provee grandes beneficios en las relaciones públicas de los explotadores institucionales de animales, los que pueden afirmar que están trabajando con HSUS, RSPCA, ASPCA, etc.

E: B, C y D son todas respuestas correctas.

Para la respuesta correcta, consulte a su sentido común.

2 de agosto de 2009

El caso de la santería: Michael Vick, parte 2




Muchas personas se sienten muy descontentas por una reciente decisión de la Corte de Apelaciones de EE.UU. para el Fifth Ciurcuit, Merced v. Kasson, por la cual la Corte ordenó a los oficiales de la ciudad de Euless, Texas, que dejaran de hacer cumplir varias ordenanzas que impedían a los practicantes de la santería realizar sacrificios animales usando cabras, ovejas y otros animales, incluyendo patos, pollos y cobayas. Los practicantes de Santería ofrecen la sangre animal a las deidades y luego cocinan y consumen, al menos partes de algunos de los animales. La corte federal no decidió el caso bajo la Constitución federal sino bajo una ley estatal que garantiza la libertad religiosa —aunque la decisión probablemente habría sido la misma si la cuestión hubiera sido analizada bajo la Constitución federal.

La cuestión moral implicada en este caso es similar a la presentada en el caso de Michael Vick. Dado que hay diferencias, este caso es, de hecho, más fuerte que el de Vick. En Euless es explícitamente legal, para los individuos, matar “aves domesticadas consideradas como comida, tales como pollos o pavos.” En respuesta al argumento de que matar un animal más grande, como una cabra, puede presentar problemas de salud, la corte señaló que los animales de mayor tamaño, tales como los ciervos, pueden ser carneados y consumidos siempre y cuando ya estén muertos al llegar a la ciudad.

Así que, si matan “aves domesticadas” porque quieren comerlas, está bien. Si las matan porque quieren ofrecerlas a una deidad —y luego comerlas—, entonces no está bien. Si matan a un ciervo fuera de Euless y lo llevan a Euless para carnearlo, está bien. Si matan y carnean a una cabra en Euless como parte de una ceremonia religiosa, esto no está bien.

Esto, por supuesto, no tiene ningún sentido.

Por favor, no me interpreten mal. Como alguien que ha sido vegano a lo largo de 28 años y como alguien que abraza los principios de Ahimsa, o no-violencia, ciertamente no apruebo los sacrificios de Santería de igual manera que no apruebo las peleas de perros. Por cierto, en 1983, representé a la ASPCA en Nueva York, cuando fue demandada por un grupo local de practicantes de Santería. Creo que fue el primer caso de santería llevado a juicio en EE.UU. La ASPCA ganó en primera instancia y defendí exitosamente esa decisión ante el Tribunal de Apelación de la Suprema Corte del Estado de Nueva York.

Pero para aquellas personas que no son veganas y que objetan los sacrificios de santería o peleas de perros, mi pregunta es: ¿“porqué”? Michael Vick disfrutó el estar sentado alrededor del reñidero de perros de su patio, mirando las peleas de perros; los no-veganos disfrutan sentándose alrededor de las parrillas de sus patios, asando el cuerpo de los animales que han sido tan torturados como lo han sido los perros de Vick. Los no-veganos de Euless, Texas, son consumidores de productos animales provenientes de seres sintientes que han sido criados y asesinados en condiciones de tortura, e incluso se les permite matar a sus propios pollos, pavos, y otras aves domesticadas.

Entonces, ¿qué es lo que los practicantes de Santería están haciendo que sea diferente de cualquier otro no-vegano en Euless, Texas, o en cualquier otro lugar?

La respuesta es, por supuesto, nada.

Verdaderamente, la mayor justificación que tienen los no-veganos para infligir sufrimiento y muerte a 53 mil millones de animales cada año para comida —sin incluir a los peces y otros animales marinos— es que nos gusta su sabor. No necesitamos comer animales para estar óptimamente sanos y la agricultura animal es un desastre medioambiental. Los practicantes de santería creen que el sacrificio de animales es necesario por razones espirituales. En realidad, ellos tienen una mejor razón para la explotación animal que la que tienen la mayoría de los no-veganos.

Otra vez, por favor, no me malinterpreten. No estoy diciendo que los sacrificios de animales sean moralmente justificables o excusables; estoy simplemente diciendo que la justificación usada por los practicantes de santería es, a primera vista, más fuerte que la que aducen las personas no-veganas cuando les piden que justifiquen su consumo de productos animales.

Así que, para aquéllos de ustedes que no son veganos pero están molestos por Merced v. Kasson, pregúntense a sí mismos porqué están molestos. Pregúntense porqué piensan que su comportamiento es, en algún modo, más defendible que el de los practicantes de Santería.

Y si son veganos y sus amigos o familiares les dicen que, aunque ellos no son veganos, están de acuerdo con ustedes en que los sacrificios de santería —o las peleas de perros— son terribles, usen el comentario como una oportunidad para tener una discusión sincera acerca de porqué ellos consideran que estas prácticas son terribles y cuáles son las diferencias que ven entre su propio comportamiento y el de los practicantes de santería.

La realidad es que la mayoría de las personas —o al menos muchas personas— están preocupadas por el sufrimiento y la muerte de los animales. Ellos sinceramente creen que las peleas de perros y las prácticas de Santería son moralmente erróneas. Esto es precisamente la razón por la que las personas reaccionan de la manera en que lo hacen. Pero eso es precisamente el porqué yo creo que, si nos involucramos en una educación vegana creativa y no violenta, podemos convencer a muchas personas para que vean la confusión en su propio pensamiento acerca de la ética animal, y se muevan hacia una dirección vegana.



29 de julio de 2009

Un comentario acerca del activismo con imágenes sangrientas




Los defensores de los animales debaten a menudo si deben usar o no material sangriento en sus esfuerzos educativos. Por ejemplo, ¿deberían mostrar vídeos de mataderos o de otras situaciones brutales?

No estoy seguro de si esa pregunta tiene una simple respuesta de sí o no, pero sí quiero ofrecer algunos pensamientos para que ustedes consideren.

Primero; algunas personas simplemente no verán o no leerán materiales sangrientos y se irán de sus mesas o se irán de sus conferencias. Entonces ustedes perderán la oportunidad para la interacción y la educación.

Segundo; vivimos en una sociedad en la que la gente está acostumbrada a ver escenas extremadamente violentas y sangrientas todo el tiempo: en las películas que ven, en los videojuegos que usan, y en las noticias de cada noche. En cierto sentido, somos una sociedad que se tornó insensible ante formas terribles de violencia. No deberíamos sobrestimar el impacto de los vídeos y de los materiales que nosotros creemos que son impactantes.

Tercero; las imágenes sangrientas casi siempre tienden a hacer que el observador focalice en el trato de los animales y no en su uso. Esto es, muéstrenle a alguien alguna imagen que represente un trato terrible, y la reacción casi automática es que el trato debería mejorarse, y no que el uso debería detenerse por completo. La respuesta usual es algo como “sí, eso es terrible, ellos realmente no deberían hacerlo de esa manera, pero sin duda podríamos hacerlo más ‘humanitario’, ¿no?”

Esta es precisamente la razón de porqué las grandes organizaciones bienestaristas casi siempre hacen una defensa usando imágenes sangrientas; es su objetivo para conseguir apoyo para un cambio que, ellos afirman, hará la explotación animal más “humanitaria.” Mostrarán los horrores de la matanza de pollos en una instalación para conseguir apoyo para el método de matar a los pollos con gas, mostrarán una operación en una jaula en batería convencional para conseguir apoyo a los huevos provenientes de gallinas libres de jaulas. 

El mensaje es claro y explícito: dejen que les mostremos cuán horrible es esto, pero, con su apoyo, nosotros podemos eliminar los “peores abusos,” y hacerlo mejor. Verdaderamente, los varios programas de “etiquetas humanitarias” que son apoyados o auspiciados por estos grupos, muestran que el foco es el tratamiento y no el uso.

Algunos defensores dicen que usan estos vídeos pero luego prosiguen con un mensaje acerca de la abolición del uso de los animales nohumanos. Aunque esto es mejor que no dar el mensaje abolicionista a continuación, el problema, por supuesto, es que si están mostrando una película o presentando materiales que son parte de un mensaje en general de reforma y regulación, puede ser difícil contrarrestar el mensaje bienestarista que usualmente es explícito en estos materiales. Parecerá que están discutiendo con el material que están mostrando, y eso confunde a la gente.

Cuarto, en mi opinión, es imperativo hacer que la gente piense en la injusticia fundamental que es el uso de los animales nohumanos. Es por esto que comienzo casi todas las presentación que doy acerca de ética animal con una discusión acerca de nuestra aceptación compartida del principio moral de que es moralmente erróneo infligir sufrimiento “innecesario” y muerte a los demás animales, y que cualquier comprensión coherente del concepto de necesidad, debe excluir el sufrimiento y la muerte impuestos por razones de placer, entretenimiento o conveniencia.

Después explico cómo el 99,99% de nuestro uso de los animales nohumanos sólo puede ser justificado por consideraciones de placer, entretenimiento o conveniencia. La mayoría de las personas ni siquiera han confrontado de verdad sus propias incoherencias acerca del modo en que piensan acerca de los otros animales. La mayoría nunca pensó acerca del punto de vista de que aquéllos que consumen productos animales no tienen ningún derecho de declarar superioridad moral y criticar a Michael Vick, por ejemplo.

Por último, aclaro que, dejando de lado el tema moral básico acerca del uso de los animales nohumanos, el trato de los nohumanos no puede ser mejorado significativamente, porque los animales nohumanos son propiedad, y las preocupaciones económicas siempre servirán para mantener muy bajos los estándares de bienestar. Verdaderamente, la reforma bienestarista puede de hecho ser contraproducente, porque hace que el público se sienta más cómodo acerca de consumir productos animales. El creciente movimiento de la “carne feliz” es una prueba convincente del problema.

En la medida en que uso algunos videos (y raramente lo hago), uso materiales que son explícitos acerca del uso de los animales. Por ejemplo, Peaceful Prairie tiene un excelente material exponiendo el fallo de la reforma bienestarista. Y dejan claro que la solución es el no-uso de los animales nohumanos.

Sexto, una de los más efectivos videos que jamás he visto es el clip de dos vacas esperando para entrar en el matadero. No hay imágenes sangrientas en el vídeo, sólo un mensaje muy claro y poderoso de que esas vacas son personas no humanas y que ningún capricho del paladar puede justificar que las usemos; no importa cuán “humanitario” ese tratamiento pueda ser. Ese vídeo dura 3 minutos. No puedo decirles cuánta gente me ha dicho que es uno de las más convincentes cosas que jamás han visto.

En conclusión, entiendo que es importante educar al público acerca de las realidades de la explotación animal contemporánea. Pero también es importante dejar en claro que, incluso si nos libráramos de todas las granjas industriales y tuviésemos sólo granjas familiares que algunos bienestaristas caracterizan como ideal, o incluso si cada laboratorio adhiere escrupulosamente a cada ley y regulación concerniente a la vivisección, los animales aún estarían siendo torturados y sufrirían toda clase de privaciones.

Si tomamos la posición de que el uso de los animales nohumanos, no importa cuán “humanitario”, no puede ser justificado moralmente, tal vez asustemos a la gente al principio, porque ellos están acostumbrados a escuchar el mensaje bienestarista. Pero si estamos preparados para exponer enseguida los argumentos que apoyan la abolición vegana, el resultado puede muy bien ser más fructífero y significativo, en términos del cambio de comportamiento.

La realidad es que nunca vamos a ver ningún cambio hasta que desviemos el paradigma de la violencia hacia la no-violencia, del tratamiento “humanitario” hacia la abolición del uso.



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