2 de junio de 2008

PeTA y KFC: “Ninguna diferencia de opinión acerca de cómo los animales deberían ser tratados”



La antropóloga Margaret Mead dijo una vez:



Gente por un Trato ético de los Animales (PeTA) invocó la cita de Mead para darse palmaditas en sus propias espaldas bienestaristas y en las de sus simpatizantes, por el acuerdo de la división canadiense de Kentucky Fried Chicken para “adquirir el 100% de sus pollos –a través de un programa de transición gradual–, de proveedores que usen la ‘muerte en atmósfera controlada’ (CAK), el método menos cruel de matanza de aves disponible. CAK trabaja para reemplazar el oxígeno de las aves con una mezcla de gases inertes no letales, para ponerlos, gentilmente, ‘a dormir.’"

La KFC de Canadá también acordó agregar lo que PeTA caracteriza como una “opción totalmente libre de crueldad” en el menú del 65% de sus negocios canadienses: Un sándwich de falso pollo que se servirá envuelto en una mayonesa no vegana. Más aún, KFC de Canadá acordó “mejorar sus criterios de verificación de bienestar animal para reducir el número de huesos quebrados y otros daños sufridos por las aves,” urgir (pero no como requisito obligatorio) que sus proveedores hagan otras mejoras de bienestar, y formar un consejo consultivo en bienestar animal. Y PeTA tendrá más poder: KFC permitirá que “PeTA revise sus formularios de verificación de bienestar animal cada seis meses.”

PeTA, “excitada por anunciar” lo que caracteriza como un “nuevo e histórico plan de bienestar animal”, “enorme victoria”, y “¡victoria histórica!” ha concluido oficialmente su boicot a KFC Canadá. Pero PeTA advierte que “la crueldad en otras naciones continúa.”

La pobre Margaret Mead no debe estar simplemente revolviéndose en su tumba, debe estar girando a alta velocidad.

El acuerdo PeTA/KFC es un ejemplo clásico del fracaso de la reforma del bienestar animal.

Consideren lo siguiente:

Primero, llamar a esto una “victoria” para los animales es el colmo de la ironía. Este acuerdo es, con toda seguridad, una “victoria”. Pero es una victoria para la industria avícola canadiense, la cual, de hecho, disfrutará de una mayor eficiencia productiva y más ganancias.

En su “Análisis de Matanza por atmósfera controlada vs. Inmovilización eléctrica desde un punto de vista económico“, PETA argumenta a favor del gaseado, o la “matanza en atmósfera controlada (CAK) de las aves, afirmando que el método de aturdimiento eléctrico de matanza “rebaja la calidad y el rendimiento del producto” porque las aves sufren de huesos quebrados y el proceso resulta en peligro de contaminación para la salud humana. El método de aturdimiento eléctrico también “incrementa el costo de mano de obra” en varios aspectos. PETA defiende que el “CAK incrementa la calidad y el rendimiento del producto” porque los huesos quebrados, los hematomas y la hemorragia son supuestamente evitados, la contaminación es reducida, la “durabilidad en los puntos de venta” aumenta, y se producen “pechugas de pollo más tiernas”. PETA también afirma que el “CAK reduce los costos de mano de obra al reducir la necesidad de ciertas inspecciones, reducir los accidentes de trabajo y reducir la rotación de los trabajadores. El CAK proporciona “otros beneficios económicos” a la industria avícola al posibilitar que los productores ahorren costos de energía, y al reducir el desperdicio de subproductos y la necesidad de usar agua.

Este análisis es consistente con el que ya hizo la Humane Society of the United States, la cual examinó una considerable cantidad de datos y concluyó:

«El sistema CAK resulta en ahorro de costos y en un aumento de los ingresos al reducir la pérdida de la calidad de las carcasas, la contaminación, y los costos de refrigeración; al aumentar el rendimiento de la carne, su calidad y su durabilidad en los puntos de venta; al mejorar las condiciones del trabajador. Sin colgar a las aves vivas y sin aturdimiento eléctrico, el CAK resulta en menos huesos quebrados, y menos hematomas y hemorragias. La reducción en los defectos de las carcasas permite un deshuesado más eficiente y mejor calidad de carne deshuesada. El CAK demostró reducir los hematomas hasta un 94% y las fracturas de los huesos en un 80%. En la hipótesis conservadora de que el CAK sólo aumentara el rendimiento en un 1%, una planta procesadora de un millón de pollos por semana, con un promedio de peso de carcasa limpia de 4,5 libras y costando $0.80 la libra, aumentaría la renta anual en $1.87millones después de adoptar el CAK (referencias omitidas).»
Y la industria concuerda. De acuerdo con los Poultry Producer CAK Endorsements de PETA, la industria avícola reconoce ampliamente que el CAK significa más lucro:

«Brandons no se benefició todavía con una mejora de la calidad de la carne y mejoras en el bienestar. Las ventajas han sido bien vistas en toda la planta… [Ha habido] una reducción del 50% en los costos de mano de obra en la línea de colgamiento. La velocidad de la línea aumentó [20%]… el rendimiento subió hasta un 1,5%…»
—Estudio perteneciente a Brandons Plc., por Anglia Autoflow 
«En la línea de pavos… cada funcionario cuelga cerca de 7,66 aves por minuto… en comparación con cerca de 5,125 aves por minuto en una planta de EE.UU. Esto resulta en una mejora de casi 50% en términos de libras- por- funcionario-hora, porque los trabajadores no precisan retirar las aves de las jaulas con las manos, como se hace en una operación tradicional de colgamiento de aves vivas en los EE.UU.»
—Artículo de Watt Poultry USA acerca de Amadori, febrero de 2006. 
«Cerca de 140.000 pollos parrilleros son procesados por día en Flixton… Un funcionario de la empresa dijo que el CAS fue instalado para mejorar el bienestar del ave [y] la ergonomía del trabajador. A título de beneficio indirecto, la velocidad de la línea fue aumentada. Flixton procesaba apenas 110.000 aves por día, antes de instalar el CAS”.»
—Artículo de Watt Poultry USA, febrero de 2006. 
«‘Hay menos cercenaduras y recortes en la línea porque hay muchas menos… manchas y otros perjuicios que el aturdimiento eléctrico puede causar’, dice Henry Kuypers, el gerente de producción del frigorífico Pingo Poultry… el aturdimiento con gas permitió [a la compañía] producir un producto blando [en] sólo tres horas… [en oposición a 12 o incluso 24 horas. ‘Ese período variable de maduración también influyó en la uniformidad del producto’, explica Kuypers.»
—“CAS-ting Call,”, revista Poultry, octubre de 2006. 
«Estamos comenzando a cuantificar las mejoras en la producción en términos de producción y trabajo, pero visualmente ya vimos los beneficios en alas, en la carne de las alas, y en la carne de la pechuga.»
—Dale Hart, gerente general de Cooper Farms
«El sistema CAS mejora el ambiente para los trabajadores en el área de recepción de las aves vivas, mejora la ergonomía de los pavos colgados vivos y reduce los daños en las carcasas.»
—Artículo en el Watt Poultry USA acerca de Cooper Farms, noviembre de 2006 
«Amadori estaba interesado en el CAS porque la compañía quería mejorar la ergonomía para los trabajadores que cuelgan las aves, el bienestar animal, la eficiencia laboral y la calidad de la carne. El CAS les dio mejoras en cada una de esas áreas…»
—Artículo de Watt Poultry USA, febrero de 2006. 
«La instalación del aturdimiento con gas marcadamente redujo las pérdidas causadas por las hemorragias y las fracturas de huesos, y mejoró el color y la textura, en comparación con el método de aturdimiento anterior, que era la electrocución con agua. Así como en las plantas de EE.UU., MBA Poultry puede justificar el aturdimiento con gas basado en la contribución proveniente de un ingreso gradual, lo cual compensa con creces el capital adicional y los costos de operación.»
—“Futuro del aturdimiento con gas,” Watt Poultry USA, abril de 2005. 
«La calidad de la carne mejoró con el uso del CAS, y hay menos sangre en la carne de la pechuga y el muslo. [El sangrado de las carcasas no resultó afectado por el cambio del aturdimiento eléctrico hacia el CAS].»
—Artículo en el Watt Poultry USA acerca de Le Clezio, febrero de 2006. 
«Mientras tratamos de maximizar el rendimiento al procesar 11.000 aves por hora, nosotros también tenemos que tener mucho cuidado de asegurar que la carne no se marque. En este aspecto, el CAS resultó en patrones muy elevados… [También] hay mejores condiciones de trabajo para el equipo.» 
—Richard Wenneker, de Emsland Frischgefluegel 
«La calidad de la carne mejoró muchísimo sin las manchas de sangre, como resultado, no es ya necesario recortarla. Esto ha traído notables beneficios en términos de aumento del rendimiento. Ahora la operación de corte emplea menos gente como resultado directo de los beneficios de CAS:»
—Estudio perteneciente a Prior Norge, por Anglia Autoflow.

Así que el CAK reduce los costos de producción y los mataderos que abastecen a KFC de Canadá podrían, con toda probabilidad, pasarse al CAK por razones económicas, de cualquier modo. De hecho, ese es el modus operandi del movimiento de defensa animal contemporáneo: Identificar prácticas que no son económicamente eficientes y que están en proceso de ser cambiadas por la industria de todas maneras. Lance una campaña para que acontezca lo que acontecería en el curso natural de los sucesos, declare victoria, y levante fondos. Esto es exactamente lo que está pasando aquí.

Segundo; PeTA ofreció a KFC Canadá nada menos que un golpe de marketing. Cesó su boicot a KFC de Canadá y está afirmando que ha ganado su campaña contra la crueldad de KFC en ese país, aunque “la crueldad en otras naciones continúa”, señalando así, para el público, que quien se preocupa con los animales, puede volver a comer en KFC de Canadá, con la bendición de PeTA. De hecho, ahora PeTA y KFC están de mil amores ante el público. PeTA afirma que KFC “gentilmente, pondrá [los pollos]… ‘a dormir.’” De acuerdo con el artículo de Toronto Star, el presidente de Canadá, Steve Langford, estableció que, una vez que se sentó con el personal de PeTA, “encontramos que no había diferencias de opinión acerca de cómo los animales deberían ser tratados.” Matt Prescott de PeTA estableció que él creía “que KFC en Canadá está genuinamente preocupado acerca del bienestar animal.” Prescott agregó que “todo lo que queremos es que todos los KFCs de todos los países hagan lo que ha hecho KFC de Canadá”.

Consta que Langford está “encantado con el acuerdo.” Apuesto a que lo está. Si fuera él, yo también lo estaría. No perdió nada y ganó a PeTA como agencia de relaciones públicas y marketing para trabajar gratis para él.

Tercero, KFC está expandiendo su línea de productos y ofreciendo un nuevo sándwich, hecho con un falso pollo y aprobado por PeTA como “totalmente sin crueldad”, el que será manipulado juntos con los productos a base de carne de KFC y será preparado con mayonesa no vegana (a menos que el cliente pida sin mayonesa). Entonces KFC tendrá una opción no-vegana apoyada por PeTA. Las personas ahora pueden ser “activistas por los animales” comiendo un producto no-vegano en KFC y poniendo más dinero en los bolsillos de una corporación que vende muerte. Pero hay una tradición en este tipo de comportamiento.

En un artículo de diciembre de 2006 acerca de Dan Mathews de PeTA, Mathews y el periodista fueron a comer a McDonald’s y el periodista preguntó si podía pedir una hamburguesa con queso. Consta que Mathews respondió: “Pida lo que quiera,”…”La mitad de nuestros miembros es vegetariana y la otra mitad piensa que es una buena idea”. Fuera del hecho de que Mathews come en McDonalds, y le dice al periodista que pida lo que quiera, y proclama sin ninguna consternación aparente que la mitad de los miembros de PeTA es “vegetariana” (menos aún vegana), Mathews come un producto –o “hamburguesa vegetariana”–, que ni el mismo McDonald’s dice que es vegetariana, dado que está preparada en una chapa junto a productos a base de carnes y manipulada junto a productos animales.

Y el acuerdo es una Victoria para PeTA, que hace mucho tiempo que abandonó el enfoque de los derechos animales a favor de perseguir una gloria mayor y una mayor cantidad de contribuciones. Todo lo que importa es PeTA. Los animales son sólo secundarios.

El “trato” KFC/PeTA demuestra dramáticamente lo está mal con el bienestar animal. Esas campañas perpetúan la idea confusa de que “derechos animales” significa poner una televisión en una cámara de tortura y no hacer absolutamente nada para desafiar el paradigma de la propiedad. Por el contrario, el enfoque bienestarista refuerza la condición de los animales como meras mercaderías. Y hace que la gente se sienta mejor acerca de la explotación animal. Más aún, estas campañas representan la relación simbiótica entre la industria y el movimiento de defensa animal.

Hasta dónde esta situación ilustra la verdad de la observación de Margaret Mead, es recordándonos que un pequeño grupo de personas puede tener un impacto profundamente adverso en el progreso social. Algunas personas están preocupadas acerca de la ética del uso de los animales. Pero mientras los grupos de defensa de los llamados de “derechos animales” sigan diciendo a esas personas que ellas pueden cumplir sus obligaciones morales comiendo en KFC y otros lugares semejantes (recuérdese que PETA “negoció” acuerdos similares con McDonald’s y con Burger King), la condición que persistirá, y el único progreso que veremos, será el aumento de la cuenta bancaria de PeTA.
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